
Texto e imagens de Frederico Bonatto
Continuando a série Viviendo Quechua, segue a proxima parte: Salve Salkantay.
Aqueles que têm como destino as ruínas Incas de Machu Picchu podem escolher uma série de “caminhos” que levam à chamada “cidade perdida”.
Dentre estas opções está a chamada Trilha de Salkantay que, em alguns momentos, se aproxima dos cinco mil metros de altitude.
Trata-se de uma trilha para aventureiros alternativa à famosa Trilha Inca (que chega a exigir planejamento e reservas com seis meses de antecedência). Em Salkantay, o que se deixa de ver de ruínas e sítios históricos é compensado pelas maravilhosas belezas naturais que acompanham a jornada.
As montanhas sempre tiveram especial significado para os Incas e os povos que deles se originaram, representando a mais alta conexão com o mundo dos céus, e a mais poderosa formação de Pacha Mamma (ou mãe terra). Os Incas seguiam em direção às montanhas para rituais de sacrifício e prestavam homenagem especial aos maiores montes da região. Destes montes vinham a água, as boas colheitas e as proteções divinas.
Atualmente, a trilha pode ser percorrida em quatro dias, e o viajante segue acompanhado por guias e burros de carga com os suprimentos e barracas. Uma oportunidade única para quem quer experimentar vistas e sensações monumentais, paralelas aos caminhos tradicionais.
Continuando con la serie “Viviendo Quechua” sigue la siguiente parte: Salve Salkantay.
Aquellos que se dirigen a las ruinas incas de Machu Picchu pueden elegir una serie de “caminos” que conducen a la llamada “ciudad perdida”.
Entre estas opciones está Salkantay que a veces se acerca a cinco mil metros de altitud.
Se trata de un camino alternativo de aventura al famoso Camino Inca (que puede necesitar planificación y reserva de seis meses de antelación). En Salkantay, que no alcanza a ver las ruinas y sitios históricos se compensa con la maravillosa belleza natural que acompaña el viaje.
Las montañas siempre han tenido un significado especial para los incas y las personas que le dieron origen, que representan el mayor conexión con el mundo de los cielos, y la formación más poderosa de la Pacha Mama (la Madre Tierra). Los Incas seguían a las montañas para sus rituales de sacrificio y rendían un homenaje especial a las montañas más grandes de la región. Estos montes traían el agua, las buenas cosechas y la protección divina.
En la actualidad, Salkantay se puede recorrer en cuatro días, y el viajero sigue acompañado por guías y los burros cargados con provisiones y tiendas de campaña. Una oportunidad única para aquellos que desean experimentar sensaciones y lugares de interés turístico monumental, en paralelo a las vías tradicionales.